Te digo adiós quimera y epicentro, ansia de pies tristes y dolientes.
Hoy, ya no temo a las horas ni a la distancia de tu cuerpo, ni me espanta el espectro de tu caricia apretándose contra el cristal, tampoco los gimoteos que se filtran entre la pared donde existió una foto nuestra.
el humo del cigarrillo se revuelca en ascendente escape, ángel de nicotina y alquitrán.
Me quedó anclado al cadáver de tu silencio, no me asusta el pasado de alquimia y sueños incendiarios, pero este presente de lapsos blancos me aterroriza.
1 comentario:
you suck!! hahaha ntc! ya sabes ke yo nd mas leo revistas de chismes pero se oye chido eso de la nicotina hahahahaha
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