2011-12-30

Filosa


Sueño el intervalo del sol
Cuando inconsistente se derrama en el horizonte seco
La árida línea que da comienzo a lo finito
Onírica visión de historias todas falsas
[Y es que]
En mi ciudad no hay mar que atraiga el canto de los muertos
No hay marea que eleve tus  plegarias
Ni las revuelque lutos en rabia espumosa
Los cuervos llevan en los pico el luto nuestro de cada día
Emigran a otras latitudes y nos dejan sepultados
Entre las escamas de la violencia de un presente hostil
Sueño el intervalo del sol
Y me consumo como siempre al filo del amanecer.

2011-11-08

Memorias Curadas


Posters en Taller Mecánico
Desde lo más recóndito de mis recuerdos infantiles y hasta esta fecha que por enésima vez ronda el final de los tiempos, mi padre ha tenido una única y casi religiosa afición por los automóviles, la cual nunca pude disfrutar tanto como el.

Recuerdo que mi padre con más energía que tacto me arrastraba de la mano por parajes metálicos de olor añejo y dulzón (después descubriría que en realidad era grasa común) entre tanto cascajo y fierro retorcido hubiese sido el paraíso para cualquier aventurero de corazón como yo, pero por lo riesgoso del terreno siempre fui confinado a la pequeña oficina del taller, dónde guardaban sucios asientos, cajas abarrotadas, cartones, panfletos, refacciones y en ocasiones un sucio televisor, pero para mi asombro en ese lugar encontraría algo más.

Y es que con gran curiosidad y cierta inocencia ahí fué tomando forma la gran devoción hacía lo casi perfecto que es el cuerpo de una mujer, observar temeroso y casi a escondidas aquellos posters descoloridos con mujeres semi desnudas posando de maneras inusuales, incluso para mi suerte en alguna ocasión algún pezón salió a recibirme con los ojos grandes como espejos envolviéndome en una mística nueva, en en esa época dónde todavía los niños eramos niños y la televisión no nos había alienado tanto, acceder a esas imágenes casi oníricas era por demás escandaloso y aterrador. 

Repasar con la vista los torneados pechos de una mujer de papel, en aquella época provocaba ningún cambio físico en mi, era más bien como adentrarse en un laberinto de más dudas que satisfacciones, era coquetear con lo prohibido, un atisbo al desconocido mundo de la belleza femenina a su máximo esplendor.




2011-08-30

Navío

El abandono es un buqué de Guerra
Navega sin rumbo esta inmensidad de cuatro paredes
Estruendo de mil y un agujas, sus cañones
Encarnan los resquicios descompuestos de una cubierta salina
Es el pudor de tu sombra y la desfachatez de mi palabra
El mar tirio se cuartea y se escapa en forma de grietas entre las tablas
Canta en la proa una sirena
Su canción de escándalo e infortunio
El capitán y la tripulación están marcados al naufragio
No habrá fuga ni redención
El agua acaricia las gargantas y las inunda de lamentos
Y el buqué de tu cuerpo se ahoga en mi soledad.

2011-07-11

Duelo

Hay dolores que duelen



Dolor de florero y hojas secas

Dolor de lluvia y ruido sordo

Dolor de niebla fina

Dolor de Mouse y teclado

Dolor de papel tapiz

Dolor de guijarro

Dolor de semilla



Pero el dolor que más me duele es el del silencio de mis manos.

2011-05-19

Me despido de este mundo de hienas y lombrices

Te digo adiós quimera y epicentro, ansia de pies tristes y dolientes.

Hoy, ya no temo a las horas ni a la distancia de tu cuerpo, ni me espanta el espectro de tu caricia apretándose contra el cristal, tampoco los gimoteos que se filtran entre la pared donde existió una foto nuestra.

el humo del cigarrillo se revuelca en ascendente escape, ángel de nicotina y alquitrán.

Me quedó anclado al cadáver de tu silencio, no me asusta el pasado de alquimia y sueños incendiarios, pero este presente de lapsos blancos me aterroriza.

2011-03-30

Una Mala Noche

Una mala noche
De esas que te rompen las bolas
Clavarte los dedos en el rostro y estirarlo como hule
El rocé de la sábana te jode, la almohada es un costal lleno de papas
Sentarte al borde de la cama y esbozar una mueca horrible
Observar la ventana con la cortina que te regalo tu madre
Y ese estúpido azul intentando colarse por debajo
Perros ladrando a lo lejos y tú de pendejo
Una mala noche, cómo todas las demás.

2011-03-02

Mudamos de piel constantemente

Temerosos al principio del abismo, nuestra voz chorrea arena y las dunas envuelven el tic tac de tu tatuaje, el relámpago se expande cómo tus pupilas caracol en la lejanía del primer sexo, ese que fue sin siquiera rozar nuestro plexo ni la línea más larga de nuestra mano izquierda. En ocasiones me sacude la incertidumbre de saber si tu respiración se ensambla con el palpitar de mis corneas y con el remolino de pelos que nace en mi nuca. De ser así, saltar al abismal desconcierto no será tan lóbrego, si nos desplomamos en paralelo y nos despedazamos en caída libre hacía el más recóndito de los te amo.

2011-01-03

Función de Media Noche by Poukii

Una vez más se abre el telón. Como tambores anunciando una orquesta, los reflectores se encendieron y toda la carpa se iluminó. El polvo se eleva por el aire y de las butacas sumidas en la oscuridad salen aplausos. Los ojos enrojecidos del payaso lloran de emoción y una sonrisa revela sus dientes podridos. Con gracioso andar se acerca al centro de la carpa y, rodeado de elefantes, animales, piruetas y músicos, da la bienvenida al público a la función de Media noche en el circo de lo obsceno. Da vueltas sobre sí mismo, pareciera que se fuera a caer, pero al último momento recobra el balance y vuelve a mecerse del otro lado, casi cayéndose otra vez.

Su maquillaje está corrido y de su peluca verde sobresale una cabeza calva humana. El color de su ropa había perdido la magia desde hace años. Comienza a decir tonterías y sigue meciéndose. El público le aplaude y se emociona con su ridículo caminar. Los animales del circo parecieran observar al payaso en el centro de la carpa que comenzó a trepar un poste con una escalera que llegaba hasta el techo.

A tropezones, el payaso tenía miedo de caer y a esa altura todo le daba vueltas, pero escuchaba los aplausos, los gritos, las risas y los animales que lo alentaban a seguir con su acto. Con un gran valor, estupidez o locura, ascendió hasta la parte más alta de la carpa, a un viejo trampolín de madera despintado por el uso. Dio un paso y al tratar de avanzar su pie se frenó y todo su cuerpo se fue hacia adelante, había pisado una de sus agujetas y caído boca abajo sobre la tabla vieja que hacía de trampolín. El público suspiró y quedó en silencio, hasta que el payaso se puso de pie, luego todos aplaudieron y volvieron a ser felices.

El payaso sonrió a la multitud, estirando sus brazos, mostrando sus ropas descoloridas y, sin pensarlo, dio un brinco en el trampolín que lo elevó hasta que rozó la carpa con sus brazos y dando vueltas cayó al suelo en menos de un parpadeo, rompiendo su botella de whisky casi vacía en mil pedazos. Nadie nunca encontró el cuerpo del payaso, ya nadie entraba al viejo circo, estaba abandonado hacía muchos años y tampoco nadie vio el último acto del payaso.



Texto hecho por Poukii para el Circo.