Sueño el intervalo del sol
Cuando inconsistente se derrama en el horizonte seco
La árida línea que da comienzo a lo finito
Onírica visión de historias todas falsas
[Y es que]
En mi ciudad no hay mar que atraiga el canto de los muertos
No hay marea que eleve tus plegarias
Ni las revuelque lutos en rabia espumosa
Los cuervos llevan en los pico el luto nuestro de cada día
Emigran a otras latitudes y nos dejan sepultados
Entre las escamas de la violencia de un presente hostil
Sueño el intervalo del sol
Y me consumo como siempre al filo del amanecer.